Sumergida en El Subterráneo

Hay personas que marcan tu vida y jamás llegan a enterarse de que lo hicieron. En mi vida, Francisco Espinal, conocido como “Pacholo”, fue una de ésas.

Fueron muchas las tardes y las noches en las que desde los últimos años de mi adolescencia, programación en mano, meEl Subterráneo fui para “El Subterráneo” a ver, una por una, las películas que formaban el listado del mes. El placer que sentía sentada viendo las cintas que Pacholo había escogido (dentro de sus posibilidades) fue uno de los factores que influyeron de manera definitiva a la hora de escoger mi profesión.

No siempre eran películas impecables, lo recuerdo. El encargado de la proyección, José Román Ramos, cada noche las privaba de unos cuantos fotogramas, porque no había noche en la que no tuviera que remendarlas mientras el público esperaba pacientemente.

La selección de Francisco también a veces resultaba monotemática y tenía muletillas fílmicas; supongo que era por asuntos de presupuesto y por dificultades para acceder a nuevas películas.

No sé si El Subterráneo fue la primera cinemateca o el primer cinearte que hubo en Medellín, pero allí pude ver a cuentagotas una muestra de directores como Luchino Visconti, Michelangelo Antonioni, FrancoisTruffaut, Bernardo Bertolucci, etc., que se pasearon una y otra vez por su pantalla, y me fui enamorando del buen cine. Tal vez fue un amor a a primera vista…

Roman Polanski, Brian de Palma y Stanley Kubrick me quitaron el sueño las noches en las que estuve sentada frente a algunas de esas aterradoras creaciones que sus mentes lograron materializar en historias narradas con maestría. Con mi frágil sicología de adolescente idealista, después de haber estado sumergida en El Subterráneo, pasé noches en vela repitiendo angustiada en mi memoria, sin parar, secuencias de películas como “El Inquilino” y “La naranja mecánica”.

Hubo días en los que yo fui la única espectadora o, a lo sumo, una entre dos o tres, de esa cinemateca que por varios años se apoltronó silenciosa en el otrora teatro de barrio, el “Yamesí”, en el corazón mismo del sector de “El Poblado”, de Medellín. ¿Por qué se fue Pacholo de El Poblado? No lo sé, sospecho que el escaso público y los gastos fijos marcando implacables estuvieron detrás de todo esto.

Pero Francisco no se dio por vencido; después siguió un errar zigzagueante por otras sedes, como la de los bajos de Suramericana de Seguros, que quedaba en un eje cultural junto con el Museo de Arte Moderno, la Biblioteca Pública Piloto y la Universidad Nacional.

Cuando Pacholo estuvo en esa sede yo ya me había convertido en una neo-profesional y tuve la oportunidad de trabajar con él por tres años consecutivos en la organización de Bazarte, un enorme bazar de arte organizado por esas cinco instituciones (la Universidad Nacional, el Museo de Arte Moderno, la Biblioteca Pública Piloto, La Cinemateca El Subterráneo y Suramericana de Seguros), que duraba una semana completa.

En algún momento de su historia, la vida, a veces tan sarcástica, le jugó la peor jugada que le podía jugar: en 1995Pacholo Pacholo se quedó ciego en un accidente de tránsito. Sin embargo perseveró. No recuerdo si fue antes o después de la sede de Suramericana, tal vez fue después, cuando se pasó con todos sus corotos para una casa en Envigado, un municipio aledaño a Medellín. En Envigado Pacholo acondicionó una casa pueblerina y armó una pequeña sala de proyección, adonde algunos de sus beneficiarios asistimos para poder seguir viendo buen cine. Luego le perdí el rastro.

Hace poco Francisco Espinal se murió; le dio un paro cardíaco, me enteré en las noticias. Tenía sesenta y dos años. Tardío o no este reconocimiento, quería decir desde aquí que tal vez él mismo jamás sospechó la fuente de felicidad, el objeto de conversaciones interminables y tardes y noches agradables que representaron él y sus películas para mí y para varios de mis amigos, ésos que compartieron conmigo esa etapa de mi vida.

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Sin embargo, y a pesar de lo que aquí he escrito, no quiero dejar la falsa impresión de que soy una exhaustiva cineasta cinéfila. No lo soy. No soy una experta en cine; pero me lo gozo, y creo que sé cuando tengo frente a mis ojos una buena película.

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Nota posterior. Lully me hace caer en la cuenta de un error: uso el término cineasta en lugar de cinéfila. Según el diccionario de la RAE:

cineasta. (Del fr. cinéaste). 1. com. Persona que trabaja en la industria artística del cine, en función destacada.

cinéfilo, la. 1. adj. Aficionado al cine. U. t. c. s.

En ese caso, aunque no exhaustiva, soy una cinéfila. Gracias Lully.

19 Responses to “Sumergida en El Subterráneo”


  1. 1 Félix septiembre 22, 2007 a las 7:24 pm

    Hola, me alegro de leerte, empezaba a estar preocupado, pero tu texto revela que sigues siendo tu. Lamento lo de Espinal, son tragos “naturales” –no obstante, con sólo 62 años es difícil aceptarlo–, pero siempre doloroso. Un abrazo que en esta ocasión, aunque con retraso evidente, es más fuerte que nunca porque es hoy que sé de tu emoción.

  2. 2 Jenny.G septiembre 23, 2007 a las 1:05 am

    Llegué a este texto en la búsqueda de información sobre Pacholo para un artículo que escribo para La Hoja de Medellín. Es triste cuando sus amigos te dicen que es ya muy tarde para un homenaje, y que no sabemos lo que hubiese significado para él una visita de una periodista que se interesara por detalles de su vida, más allá de su limitación, que es lo que estoy haciendo. Me siento triste por eso, pero igualmente, me uno a este homenaje.

  3. 3 Markota septiembre 23, 2007 a las 1:40 pm

    Apreciado Félix:

    Qué bueno saber de ti. Aquí sigo, “vivita y coleando”. Estoy tan ocupada que la vida no me alcanza para hacer todo lo que quisiera. Me siento algo así como una adulta llena de “juguetes” con los que no doy abasto. Invierto mucho tiempo estudiando y el resto aplicando lo aprendido. Cuando llega el momento de descansar, ya está corriendo el tiempo regresivo hasta cuando va a sonar de nuevo el despertador y sólo quiero cerrar los ojos para dormir, o no quiero ver una tecla más de mi computador; entonces cambio de actividad, salgo con mis amigos o veo una buena película. Pero esto no es algo agobiante; me estoy gozando la vida, mi apreciado colega.

    De otro lado, más que una amiga personal de Pacholo, fui una de sus miles de conocidas, y una admiradora de su actividad. Él era uno de esos hombres “grandes”, es decir, que iban una generación adelante de la mía, que hacían cosas que me atraían. Él fue una persona que hizo una labor muy importante para la cultura cinematográfica de mi ciudad y tal vez cuando se murió había perdido la perspectiva de lo que había hecho.

    Entre las pocas cosas que encontré en internet sobre él, dice que a El Subterráneo lo hicieron desaparecer quienes vieron en él una amenaza para las empresas que proyectan cine comercial. Yo no sé qué tan cierto sea esto, no creo que Pacholo haya alcanzado a representar ese nivel de amenaza…

    Te mando un abrazo “de película”.

    Jenny.G:

    Me alegra muchísimo que estés escribiendo ese artículo para La Hoja de Medellín. Lástima, pienso yo también, que a nadie, incluyéndonos a ti y a mí, se le haya ocurrido pensar en entrevistar a Pacholo cuando aún podía hablar de sí mismo. Él era un buen contertulio y tenía un fino y ácido sentido del humor. Recuerdo que cuando por primera vez lo vi ciego (si mal no recuerdo no quedó completamente ciego, podía distinguir algo de luces y sombras), me dijo que era que se “había mojado acalorado”.

    Los pocos y breves artículos que hay sobre él en internet son de Luis Alberto Álvarez, otro desaparecido cineasta, enamorado del cine alemán, un sacerdote de vasta cultura que fue un ícono en nuestra ciudad y a quien yo también admiraba y apreciaba mucho.

    ¡Buena por tu artículo!, lo leeré.

  4. 4 lully, Reflexiones al desnudo septiembre 24, 2007 a las 12:41 am

    El final me sensibilizó, lamento sí que no le hayas transmitido tu sentir a él y, que no lo hubieses entrevistado. En equinoXio, en vida, hubiese quedado perfecto.

    Me alegra poder leerte de forma deliciosa y saber más de tí y de tus conocimientos sobre cine.

    Un abrazo para una cinéfila con clase!

  5. 5 Mornatur Arquenóro septiembre 25, 2007 a las 7:42 pm

    Es curiosa la similitud de la historia con aquella, muy hermosa, de Cinema Paradiso.

    Creo intuir cómo te sientes… te acompaño.

    Por el cine.

  6. 6 Markota septiembre 25, 2007 a las 10:00 pm

    Hola, apreciado Mornatur. Sí es sorprendente lo que dices. Tendré que volver a ver “Cinema Paradiso”. Recuerdo que me pareció muy hermosa, pero la vi hace muchos años.

    El Subterráneo fue mucho más que un teatro de barrio. Fue una cinemateca a la que se podía asistir, en general, con los ojos cerrados, porque allí estaba garantizado el buen cine; según recuerdo, las que no estaban garantizadas eran las buenas copias. Pero era comprensible.

    Entre otras cosas, y guardadas las proporciones, la ceguera de Pacholo me hizo recordar a Beethoven y a Borges a quienes la vida privó de su sentido más preciado.

    Un abrazo sin editar.

  7. 7 Markota septiembre 25, 2007 a las 10:16 pm

    Querida Lully: Gracias por tu comentario y por lo de “cinéfila”. A medida que vamos viviendo vamos dejando atrás retazos de existencia en los que se quedan ensartados amores, afectos, pasiones, intereses, obsesiones. A veces en donde los meandros de la existencia se rozan, nos reencontramos con personas, hobbies y pasiones olvidados, que irrumpen en el presente como si nunca se hubieran alejado.

    No ocurrió con Pacholo y lo lamento. Espero que Jenny.G logre contarnos de una manera más detallada el curso que siguió la existencia de este ícono local.

    Un abrazo.

  8. 8 Casa das Letras septiembre 27, 2007 a las 1:15 am

    Hemos incluido su bitácora en la lista de siete que consideramos merecedoras de recibir el Premio Blog Solidario. Saludos y gracias por regalarnos trozos de sensatez.

  9. 9 SPIELBERG JR septiembre 27, 2007 a las 4:42 am

    Pero como buena periodista que descifra la vida con la “emoción de la razón”, te la pasas armando películas en tu cabecita…, o sea que eres una…, cineasta. ¡Y ya ganaste un Óscar Solidario! (Por lo que veo)

  10. 10 Markota septiembre 27, 2007 a las 1:11 pm

    Apreciados amigos de Casa Das Letras:

    ¡Qué dicha! Me siento orgullosa y feliz al saber que ustedes incluyeron a Markota en su lista de candidatos al premio Blog Solidario. Este inesperado reconocimiento, especialmente proviniendo de su bitácora, de la cual forman parte colegas a los que aprecio en la distancia y por quienes siento respeto y admiración, me deja pensativa. Es un imperativo que me estimula para seguir adelante con esta página personal.

    Mil gracias, voy a elaborar la lista de mis seleccionados.

    Un abrazo transatlántico.

  11. 11 markota septiembre 27, 2007 a las 2:01 pm

    Estimadísimo Spielberg Jr.:

    Todos tenemos algo de cineastas. Por ejemplo, a mí a veces me gusta “empelicularme” y escribir mis “rollos”. También me gusta repasar la película de mi vida y, como no la puedo editar, entonces señalo con una equis las escenas que no quisiera repetir, y me cuido de no repetirlas. A veces se las proyecto a otros, por si les sirve de algo; pero, si las cosas están mal en mí, las proyecto en los demás.

    Algunas escenas las convierto en cortos documentales que les presento a mis seres más cercanos. A las secuencias que me gustan les pongo cinco estrellas en la clasificación y se las recomiendo a otros, pero para que hagan su propia película.

    La vida es lo suficientemente mágica por sí misma, como para buscar emociones en lo oculto, lo misterioso o en la mala ficción.

    Con respecto a la noticia que recibí anoche de que Casa Das Letras seleccionó a Markota como uno de los siete merecedores del Premio Blog Solidario, ¡es un reconocimiento muy grande!

    Te mando un abrazo tomasino, mi apreciado Spielberg Jr.-Thilo.

  12. 12 Jenny.G octubre 9, 2007 a las 4:41 am

    Marta. Apenas salió el periódico, espero que lo leas, y que el Pacholo que veas allí sea el mismo que tú conociste. Saludos.

  13. 13 Markota octubre 9, 2007 a las 12:31 pm

    Jenny.G:

    Mil gracias por anunciarme tu artículo, hoy mismo busco tu periódico.

  14. 14 David Tous mayo 21, 2009 a las 9:58 pm

    Buenas:

    Permítanme meterme un poquito en sus comentarios. Estaba leyendo sobre Pacholo, con quien también trabajé en 1994, en Bazarte. Ya se había accidentado hacía bastante tiempo, fue en 1992 o 93 según un dato que me dio él mismo: la última película que vio con sus ojos fue Perfume de mujer, con Al Pacino (irónica la situación del personaje ciego). Pacholo se estrelló en su jeep y los vidrios le destrozaron un ojo. El otro servía un poco, podía ver efectivamente sombras y la casita de Envigado se mantenía, por eso, a media luz, con sábanas y mascadas cubriendo las lámparas.

    Era también un gran cocinero y le encantaba el trago. De hecho se deprimía y bebía bastante dadas su soledad y su ceguera, pero hablaba con los amigos por teléfono largas horas para sentirse mejor.

    Era muy admirable su amor por el cine, que lo llevó incluso a seguir enseñando apreciación cinematográfica y yendo a disfrutar de las películas a través del sonido (entendía bien el inglés y algo de otros idiomas)y de las descripciones que Clarita -la señora que lo cuidaba. o cualquier otro acompañante le iban dando.

    Realmente fue un tipo muy interesante, y trató, hasta donde pudo, de ser feliz. Dejó la ingeniería y el trabajo de oficina para vivir como le gustaba y, a pesar de perder los ojosque necesitaba para el cine, nunca renunció a su pasión.

    En fin, es muy bacano haber podido compartir algo de estos recuerdos. Gracias.

  15. 15 Carlos Arango agosto 6, 2009 a las 4:20 am

    Soy un más de los que pasaron los ultimos años de la adolescencia gozándose y aliméntandose con el cine de El Subterráneo. Es demasiado lo que debemos a Pacholo. Aún recuerdo el solitario caminar (siempre fui solo) de regreso hasta boston, con la cabeza inundada de imágenes, de sonidos, de diálogos, de Visconti y Bertolucci, de Malle y Ashby…
    Gracias por su blog.
    Carlos

  16. 17 Esteban Marin Uribe octubre 4, 2009 a las 9:25 pm

    Plazoleta Suramericana
    Buenas tardes,

    En este momento me encuentro realizando un trabajo sobre la perdida de los espacios públicos en Medellín, me intereso el teme de la plazoleta ubicada en suramericana, pues era un espacio de encuentro por parte de los universitarios, y que a partir de la pérdida del cine club y la total privatización de la zona por parte de Suramericana Seguros se perdió este sitio.
    Me gustaría saber si me podrían facilitar información, pues solo se del sitio por comentarios de mis padres y es poco lo que encuentro sobre él. Gracias

    Esteban Marín Uribe

  17. 18 arley abril 17, 2013 a las 5:59 pm

    Hola a todos soy un apasionado del cine ,me surgió hace un tiempo investigar la exhibición de cine en Medellín, muchos fueron los teatros y espacios culturales que descubrí y que hoy solo existes como referencia o fotografía, de todos encontré algo ,pero muy poco por no decir nada del subterráneo
    ,quisiera saber la ubicación exacta de la cinemateca el subterráneo , y su tubo otras sedes , gracia .

  18. 19 arley abril 17, 2013 a las 6:04 pm

    Hola a todos soy un apasionado del cine ,me surgió hace un tiempo investigar la exhibición de cine en Medellín, muchos fueron los teatros y espacios culturales que descubrí y que hoy solo existes como referencia o fotografía, de todos encontré algo ,pero muy poco por no decir nada del subterráneo .
    Quisiera saber la ubicación exacta de la cinemateca el subterráneo , y si
    tubo otras sedes , gracia .


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Entrevista en equinoXio, en la columna de Lully: "Al desnudo en mi balcón".

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