El placer de cantar

En una de mis excursiones por la web, llegué a una página llamada: “Mauricio’s Site” (Llegué por una ruta privada, así que no sé cómo acceder públicamente a esta página, porque hay varias con este mismo nombre, pero no de la que estoy hablando) y me encontré un post con un video de YouTube en el que un grupo de hombres de mediana edad canta un fragmento del himno de un colegio de Bogotá: el Champagnat. No tengo ni idea de cuál es ese colegio. Pero, no importa.

En su comentario, Mauricio menciona un nombre que de inmediato me conectó con una de las mejores partes de la historia de mi vida. ¿El nombre? Jorge Humberto Briceño. ¿La razón? Fue el director del primero coro mixto en el que canté, cuando yo aún era estudiante de colegio. En ese momento descubrí uno de los mayores placeres de los que por muchos años he disfrutado en la vida: el canto coral.

No he sido cantante profesional, mucho menos solista; pero años y años de técnica vocal, fragmentarios cursos de solfeo y la compañía permanente de las partituras, no pasaron en vano. Al cabo del tiempo, luego de cantar un buen rato como una pura infiltrada entre las contraltos, descubrí que en realidad era mezzosoprano; y ahí me quedé, feliz. En esos años, en diferentes momentos, tuve la oportunidad de formar parte tres de los mejores coros que había en Medellín: el Coro de Bolivariana, el Coro Madrigalista y la tradicional Tomás Luis de Victoria. El mejor de los tres, Madrigalista, desapareció hace mucho. Recuerdo que nuestro director, Carlos Alberto Rendón, tenía un gusto muy refinado en la técnica y en la selección del repertorio.

Volviendo a la historia inicial de este post, de inmediato se me vino a la memoria esta breve historia que le conté a “Mauricio’s site” en forma de comentario:

“¿Jorge Humberto Briceño? ¿Estás hablando del cascarrabias director de coros? Si es ese, pues ¡yo canté con él hace mil años cuando era el director del coro mixto del Colegio San José en Medellín! Yo era contralto. También era el director del coro de la marina, en Cartagena, y grabamos un disco en Sonolux en donde, por un lado, cantaban solo los hombres de los dos coros y por el otro, incluía, que me acuerde: “Noches de Cartagena”, “Minka” y “La marcha de la creación”; pero de tanto oírlo, terminé aprendiéndome el: “¡Vivaaa Colooombia!, soy maaarineeero, por mi bandeeera, poor mi heredaaadd, vivo en…”. Luego, en esos mismos días, los dos coros nos presentamos en el Teatro Pablo Tobón Uribe. ¡Me sentía tan orgullosa!”.

Me faltó precisarle que el disco era de acetato, que por el lado 2 grabamos canciones que sí eran para coro mixto y que esa letra era del himno de la marina.

Ahora llevo ya bastantes años sin cantar. Por lo tanto, la maravillosa técnica vocal perdió su efecto, como cuando un deportista abandona el deporte. Pero el gusto por el canto está ahí. Amo el recuerdo de esos años de pasión musical. La ventaja es que en cualquier momento podría retomarlo, si lo deseara con la suficiente fuerza. Mis favoritos: Francisco Guerrero, que era compositor español del Renacimiento, y “Un Requiem Alemán”, de Johannes Brahms.

8 Responses to “El placer de cantar”


  1. 1 THILO diciembre 8, 2006 a las 8:41 pm

    ¡Hola! Me hiciste acordar de cuando entré a estudiar medicina, pues venía de filosofía, y la escasez de personal femenino era tan grave, que todas las niñas de mi nueva U me parecían divinas, y me metí al coro por una de ellas. Unas semanas después desperté del hechizo, y me dí cuenta que la persona en cuestión, no me gustaba ni poquitos, tanto por fuera como por dentro. Pero por algunos amigos divertidos de ese entonces, duré casi un año cantanto Adeste fidelis. Todavía no sé que traduce la letra de esta y las otras canciones, podría estar cantando cualquier barbaridad en latín, y aún no me he enterado. Eso sí ap´rendí que las notas más importantes eran la primera y las última, porque era ahí que se notaba más el desafine.
    Como dirías tú, un abrazo musical.

  2. 2 Galo diciembre 8, 2006 a las 10:48 pm

    Hola, Markota. Interesante lo que comentas de los coros, a mi me encanta la música pero nunca he tenido la voluntad ni la paciencia para aprender. Realmente admiro a aquellos que se dedican a la música, se requiere mucha paciencia y mucha persistencia para alcanzar un buen nivel. Ojalá retomaras lo del canto y tuviéramos la oportunidad de escucharte.

  3. 3 markota diciembre 8, 2006 a las 11:39 pm

    Thilo, de nuevo me hiciste reir. ¡Desconocía tus dotes musicales! Así hayan salido a flote por motivos amorosos. Nada más sensual que un grupo humano, en el que hombres y mujeres se pegan unos contra otros, para oír a los demás y irse a sí mismo, para entonar un canto como si se tratara de un solo organismo. Adoro esa sensación. El proceso de montaje también es un encarrete. Ver cómo de la nada va surgiendo música, es delicioso.
    Adeste Fideles es un clásico. Coro que no lo haya cantado… no está en nada. Es un villancico tradicional; pero… tampoco sé qué traduce. Es me tocó montarlo primero como contralto y luego como soprano. Es muy lindo.
    Galo, eso que dices lo he pensado con alguna frecuencia. Ahora que estoy vinculada con una universidad he pensado darme la vuelta por un ensayo del coro, a ver si de pronto me animo a reiniciar… y si me reciben…
    Un abrazo musical para ambos.

  4. 4 Juan Camilo diciembre 12, 2006 a las 2:35 pm

    Martica…retomad el canto, os lo ruego

    Adeste fideles, panis angelicus!!

    abrazorum!!

    Juan Camilo

  5. 5 markota diciembre 12, 2006 a las 2:58 pm

    ¡Hola, Juan Camilo!
    Gracias por vuestras palabras. Os cuento que lo he pensado y deseado. Os contaré el día que mi merced ingrese de nuevo en tan sagrado territorio.
    ¡Adeste fideles, laeti, triumphantes! Encontré esta página con la letra original y la traducción al español de este villancico.
    Un abrazo laeti.

  6. 6 dieño web febrero 11, 2007 a las 7:36 pm

    Yo canto pero en la ducha y encima mal, jeje.
    Un articulo muy interesante y un blog bastante chulo.
    Un saludo.
    Josecarlos.
    diseño web – diseño paginas web

  7. 7 ADOLFO BARBOSA junio 18, 2008 a las 4:01 am

    Hola a todos bueno buscando el nombre del Profesor Briceño me acorde de mi profesor de coros en bogota en el Batallon de Infanteria, este señor me ennseño muchas cosas bonitas del canto coral y aprendi muchas cosas como la diciplina y la perfeciion.

    En efecto el señor un poco o algo cascarrabias alfinal lo comprendi pues para el la perfeccion era un defecto que lo alejaba de la mediocridad

    Recuerdo a Coral a Celis al Mono pecueco de Billy a los de pasto a los rolitos a Yener ect que dias tan lindos pase de iglesia en iglesia cantando las misas conunas voces tan hermosas

    No se que fue de ellos

    quiesiera volver a contactarme con ellos

    un abrazo

  8. 8 Devora septiembre 19, 2008 a las 7:59 pm

    Me gustaría saber cual es la ruta para acceder a la página y así poder ver el video del que hablas…


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