Por donde cruza el petróleo pasa una desbordante bonanza económica que genera impacto en la comunidad, ya sea mediante beneficios para la zona de influencia, calidad de vida o derroches incontrolables de nuevos ricos. Eso es lo que se espera que ocurra, en general. Pero también puede llegar el fantasma de la corrupción, con todas las perversiones que esto entraña.
En el municipio de Santiago de Tolú, paradisíaco rincón de la geografía colombiana, específicamente en su corregimiento
Coveñas, situado a solo 20 kilómetros de distancia, en el departamento de Sucre (Colombia), sobre el mar Caribe, en el océano Atlántico tienen asiento cuatro muelles donde desembocan varios oleoductos: el oleoducto Caño Limón-Coveñas, el oleoducto de Colombia (ODC), el oleoducto Central (Ocensa) y las líneas de 12″ y 16″ operadas por la Empresa Colombiana de Petróleos S.A. (Ecopetrol).
Pero, además, por aquí no solo circulan entre el 77% y el 83%
del petróleo que exporta Colombia, sino que también a estas
playas llega el cable submarino Maya 1 que conecta a La Florida con Tolú. Todo esto da para pensar que debería ser un municipio próspero; pero allí las regalías y todos los dineros que ingresan, por el concepto que sea, han sido sistemáticamente robados a raponazos por la clase política, los paramilitares y la guerrilla. Continuar leyendo ‘Tolú, un trozo de carbón enclavado en un enorme diamante’

















