Ahora que la cárcel de La Ceja quedó tan desocupada con el traslado de los 59 ex jefes paramilitares hacia la penitenciaría de Itagüí (conocida como ‘de máxima seguridad’), ¿no será que me alquilan algunas de las habitaciones que quedaron libres, ‘para’ pasar unas vacaciones cinco estrellas con mi familia?
El lugar parece idílico y los servicios mirados así, a grandes rasgos, suenan muy atractivos:
Según lo publicó El Tiempo en su artículo titulado: “Centro de reclusión de ‘paras’ en La Ceja no cumplía condiciones de una cárcel, dice Procuraduría”: “…del lugar entraban y salían más de 50 personas cada día. Además, los internos tenían médico particular, gimnasio, celular e internet ilimitados”.
¿Por qué será que en estos casos el Estado no se percata, la seguridad siempre falla y los encargados de la misma nunca ven ni dicen nada?
Esto me recuerda algo… La Ceja… La Cej… La Ce… La C…(atedral)… ¡La Catedral!.

















