El cerebro humano tiene un perfil sexual que define algunos de los comportamientos masculinos y femeninos. No solo el material genético que traemos desde el inicio de la gestación, sino también los niveles de testosterona a los que se somete el feto en determinado momento del embarazo y el número de embarazos previos que tuvo nuestra madre son responsables de algunos de nuestros rasgos físicos y contribuyeron a moldearnos la personalidad y las emociones. La proporción del tamaño entre el dedo índice y el anular, por ejemplo, es un indicativo de los niveles de testosterona a los que estuvo sometido el bebé en la placenta.
A propósito de este tema, en Genciencia encontré un comentario sobre el test que elaboró la BBC en
conjunto con un grupo de sicólogos, para evaluar si el cerebro tiene identidad sexual, si puede ser femenino, masculino o una mezcla de los dos.
Los resultados globales de la prueba, realizada con la colaboración de medio millón de voluntarios procedentes de todos los rincones del planeta, comprueban la teoría de que sí existen diferencias entre el cerebro de los hombres y de las mujeres; que unos y otros tenemos habilidades que son características de cada sexo.
Una de las conclusiones que arroja el consolidado de las respuestas es que, en promedio, las mujeres tenemos más capacidad que los hombres para interpretar las expresiones de las caras y para saber, por ejemplo, cuando alguien está mintiendo.
A mí no me asustan los resultados de este test, en cuanto a que pueda convertirse en un argumento sexista o de segregación. Estoy convencida de lo que demuestran este y otros estudios en cuanto a que los hombres y las mujeres vemos el mundo de una manera distinta, a que tenemos estructuras cerebrales con leves diferencias, marcadas por los genes y las hormonas, y que son diferencias que no implican superioridad o inferioridad de género; que existen distintos tipos de inteligencia, tanto en ellos como en nosotras, cada una de las cuales entraña sus propias ventajas evolutivas y competitivas. De no ser así, esas estructuras cerebrales tan sofisticadas muy probablemente no existirían.




















Interesante. Yo hice el test, y me salió así:
Perfil del cerebro: 25 % femenino…
Interesante contraste…..
Hola, Juan Camilo. Esa mezcla que arrojó tu test, suena muy interesante. En mi opinión, compartida por varias mujeres que conozco, los hombres que tienen alguna dosis de cerebro femenino son más creativos en el campo artístico y son mejores compañeros. Gracias por tu visita.
eres un tonto,idiota