Esta mañana recibí en mi correo personal el siguiente boletín de prensa:
Fundalectura, el Ministerio de Cultura y Coltabaco, se unen para lanzar la segunda convocatoria de Tertulias Literarias Japonesas Katarou II, que llegó a 17 municipios cuyas bibliotecas han sido construidas con el aporte del gobierno japonés y han sido dotadas por el Plan Nacional de Lectura y Bibliotecas.
Una idea tan buena como la de esta convocatoria no se merece un patrocinador como éste. ¿Cómo es posible que el Ministerio de la Cultura se una con una tabacalera, para hacer un evento que, necesariamente, avala a sus patrocinadores? Es una contradicción absurda. Es como si el Ministerio de Justicia o el Ejército Nacional se unieran con el Bloque Cacique Nutibara para hacer campañas de sustitución de cultivos o de reparación a las víctimas.
Al igual que lo hacía Pablo Escobar con las placas polideportivas y los barrios como “Medellín sin tugurios”, las tabacaleras desde hace rato están haciendo campañas para “desnicotinizar” su imagen. Las multinacionales tabacaleras tienen a los países en desarrollo como su principal objetivo, y la población adolescente es su target.
El Convenio Marco de la OMS para el Control del Tabaco -al que en 2004 se suscribieron 167 países y lo ratificaron, aceptaron, aprobaron o adhirieron otros 23, dentro de los que en ese entonces no se incluyó Colombia- cada vez le estrecha más el cerco a la industria tabacalera, que está desesperada buscando nuevos mercados. Y aunque Colombia por fin se suscribió este año, parece que no entiende bien de qué se trata el asunto.
Dentro de las estrategias de mercadeo que se traen entre manos las tabacaleras internacionales está la de “desnicotinizar” su imagen; nada mejor que recurrir al talón de aquiles de las entidades culturales -su presupuesto-, para deslizarse furtivos y hacer de buenos samaritanos, mediante los patrocinios: patrocinio implica mención de patrocinadores. Para la muestra, un ejemplo que nos entrega el mismo boletín de prensa, en su tercer párrafo:
Por otro lado, y con el apoyo de Coltabaco, esta segunda edición convoca a las bibliotecas públicas y comunitarias del país y cuya infraestructura no haya sido construida con ayuda del gobierno japonés, para que conformen grupos que se dediquen a la lectura de literatura japonesa y la conversación alrededor de ella.
A propósito, recomiendo este video que acabo de ver en el el blog Campaña NO tabaco Videos no tabaco V.



















